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30 minutos, 3 veces a la semana. ¡Ya estás listo para ser físicamente imbatible en pista!

Seamos sinceros, existe la creencia de que el pádel es un deporte que no requiere una excelente forma física para poder desempeñarte bien en la pista.

Pero si vamos un poco más allá, te darás cuenta que si a menudo ganas el primer set, pero se te escapan los siguientes, puede ser porque tu rendimiento baja con el cansancio. Un partido de cierta intensidad puede ser muy duro si no estás en forma.

Si a esto le añadimos que sin entrenamiento estamos mucho más expuestos a sufrir lesiones, ya tienes un argumentario completo para cambiar un poquito tus rutinas.

Así que pongámonos manos a la obra y trabajemos un poco para que nuestro físico sea un punto extra a nuestro favor. Aquí te ofrecemos un ejemplo de cómo podrías organizar este tiempo para que no te suponga un gran esfuerzo y puedas realizarlo sin problemas. Antes de cambiar tus rutinas deportivas, recuerda que es importante realizarte un chequeo médico.

  1. Nunca te olvides de calentar (15 minutos)

Empieza caminando y sube progresivamente la intensidad hasta la carrera. No superes las 145 pulsaciones por minuto. Puedes intercalar la intensidad e ir aumentando los tramos de carrera a medida que vayas sintiéndote preparado.

2. Trabaja la compensación (10 minutos)

Los deportes como el tenis y el pádel desarrollan más un lado del cuerpo que el otro. Los circuitos de fuerza te ayudarán a compensar las diferencias. Trabaja hombro, bíceps, core y pectoral.

La dirección de los movimientos con mayor fuerza acostumbra a ser principalmente en un sentido (hacia el interior: voleas, bandejas, smash, etc…).  Piensa también en compensar dichos movimientos con otros asimétricos (hacia el exterior). De esta manera fortalecerás dorsales, deltoides y tríceps. Una goma elástica puede ser una buena aliada.

3. Fortalecimiento de piernas (5 minutos)

  1. Trabaja el cuádriceps y la flexión femoral para asegurar unas buenas arrancadas dentro de la pista.

Al terminar, regálate unos minutos de estiramiento, es la mejor manera de mantener los músculos en forma y protegerte contra las lesiones.

A medida que vayas ejercitándote, estarás preparado para subir progresivamente la intensidad de los ejercicios. Recuerda que es importante realizar chequeos médicos periódicamente y el control de los ejercicios por parte de un profesional.

El entrenamiento te permitirá sentirte más fuerte, más capaz de aguantar el ritmo de los partidos y cambiará la imagen que tienes de tu mismo.  Si crees que puedes jugar bien, lo harás, y tu rendimiento y tus resultados mejorarán.

VIÓ, Dressing you into the Future

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